El goteo invernal suele ser normal, pero no siempre
- Modo calor: la unidad exterior enfría el aire exterior y puede generar condensación.
- Desescarche: la escarcha del intercambiador se derrite y sale agua, a veces de forma abundante.
- Agua transparente bajo la unidad suele indicar condensación, no una fuga de refrigerante.
- Agua dentro de casa, hielo persistente, malos olores o pérdida de rendimiento justifican una revisión.
- No tapes la unidad por completo en invierno: necesita circulación de aire para funcionar.

Por qué la unidad exterior produce agua cuando funciona en invierno
La explicación está en el cambio de funcionamiento de una bomba de calor. En verano, la unidad exterior expulsa el calor de la vivienda y normalmente permanece caliente. En invierno ocurre lo contrario: extrae calor del aire exterior, aunque la temperatura sea baja, y el intercambiador exterior puede enfriarse lo suficiente para que la humedad se condense.
Cuando esa superficie baja del punto de rocío, el vapor de agua del ambiente se transforma en gotas. Si hace frío y hay mucha humedad, puede aparecer escarcha sobre las aletas. El equipo activa entonces el ciclo de desescarche, una pausa automática que invierte temporalmente el circuito para derretir el hielo y evacuarlo como agua o vapor. Por eso la pregunta de por qué gotea la unidad exterior del aire acondicionado en invierno suele tener una respuesta sencilla: está condensando humedad y eliminando escarcha. El agua puede caer lentamente durante la calefacción o salir de golpe al terminar un desescarche, sin que exista una avería.Qué cantidad de agua es normal y de qué depende
No hay una cantidad universal que permita diagnosticar el equipo. El volumen depende de la humedad relativa, la temperatura exterior, el tiempo de funcionamiento, la potencia del aparato y la frecuencia con la que entra en desescarche.
En una zona costera, un día frío y húmedo puede generar bastante más agua que una jornada seca en el interior de España. También influye la ubicación: una unidad instalada en un patio estrecho, junto a una pared fría o expuesta a niebla y lluvia hará más visible el goteo.
El desescarche suele durar pocos minutos. Durante ese tiempo puede detenerse el ventilador exterior, salir vapor y caer una cantidad de agua mayor de la esperada. Yo no juzgaría el estado del aparato por un único episodio, sino por su comportamiento completo: si después recupera la calefacción y mantiene la temperatura, el proceso suele ser normal.
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La importancia de evacuar bien el agua
El agua debe salir por los orificios inferiores de la unidad o por el accesorio de drenaje previsto por el fabricante. Si cae directamente sobre un balcón, una fachada o la vivienda inferior, el funcionamiento puede ser correcto, pero la instalación necesita una conducción de desagüe adecuada.
En zonas de montaña o con heladas, el tubo puede congelarse y provocar acumulaciones bajo la máquina. No conviene reducir el diámetro ni improvisar un tubo demasiado largo, porque el agua puede retroceder y congelarse en la bandeja.
Cómo distinguir condensación normal de una avería
La ubicación del agua, su aspecto y el rendimiento del equipo ofrecen pistas bastante útiles. La tabla siguiente sirve como primera orientación, aunque no sustituye una comprobación profesional cuando hay señales claras de fallo.
| Lo que observas | Qué suele significar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Agua transparente bajo la unidad exterior en modo calor | Condensación o desescarche normal | Comprobar que el agua pueda salir sin causar daños |
| Vapor durante unos minutos y después vuelve a calentar | Desescarche automático | No apagar el equipo inmediatamente |
| Agua en la unidad interior o en la pared | Drenaje obstruido, mala pendiente o aislamiento defectuoso | Solicitar revisión |
| Hielo que permanece durante horas | Problema de desescarche, suciedad, ventilación o refrigerante | Apagar si el rendimiento cae y llamar a un técnico |
| Mancha aceitosa, líquido con olor extraño o ruido anormal | Posible fuga o fallo mecánico | No manipular el circuito y pedir asistencia |
El refrigerante no se comporta como un charco de agua limpia bajo la máquina. Si el aparato pierde gas, lo habitual es notar menos capacidad de calefacción, ciclos anómalos o hielo persistente, no simplemente unas gotas transparentes. Aun así, solo un técnico puede confirmar la carga y la estanqueidad del circuito.
Qué puedes revisar sin ponerte en riesgo
Antes de llamar al servicio técnico, hay varias comprobaciones sencillas que no requieren abrir la carcasa ni tocar conexiones eléctricas. Observa si el agua sale por la parte inferior, si el ventilador queda libre y si la unidad está rodeada de hojas, polvo, telas de araña o suciedad que bloqueen el intercambio de aire.
- Comprueba que la salida de agua no esté tapada por hojas, barro o hielo.
- Revisa visualmente que el tubo de desagüe no esté doblado, aplastado o congelado.
- Limpia los filtros de la unidad interior según las instrucciones del fabricante.
- Verifica que no haya objetos pegados a la unidad exterior ni obstáculos delante de la descarga de aire.
- Observa el equipo durante un ciclo completo de calefacción y desescarche.
Si necesitas retirar suciedad, corta la alimentación desde el dispositivo previsto para ello y limita la limpieza a las zonas accesibles. No uses una hidrolimpiadora, no introduzcas herramientas entre las aletas y no desmontes tapas: una unidad exterior combina electricidad, ventiladores y refrigerante a presión.
Tampoco recomiendo apagar y encender continuamente el aparato para evitar el goteo. Esa práctica interrumpe los ciclos automáticos y puede aumentar el tiempo que tarda la vivienda en recuperar la temperatura. Si el agua solo aparece fuera y el equipo calienta con normalidad, normalmente basta con controlar la evacuación.
Cuándo llamar a un técnico y qué mantenimiento ayuda
Conviene pedir una revisión si el hielo vuelve a formarse inmediatamente después del desescarche, el aire sale tibio durante demasiado tiempo o la máquina se detiene con frecuencia. También si el agua llega a la fachada, entra en casa o cae sobre una zona donde pueda causar resbalones y daños.
El técnico debería revisar el estado del intercambiador, el ventilador, los sensores de temperatura, la bandeja, el desagüe y el aislamiento de las tuberías. Si sospecha una fuga, tendrá que comprobar la estanqueidad antes de añadir refrigerante. Recargar sin reparar la fuga solo retrasa el problema y puede encarecer la intervención.
Un mantenimiento preventivo antes de la temporada fría suele incluir limpieza, comprobación de desagües y revisión del aislamiento. En la práctica, el aislamiento deteriorado se reconoce porque algunas tuberías sudan, aparecen gotas lejos de la salida prevista o se humedece la pared. No hace falta cubrir toda la máquina: suele ser más útil proteger el recorrido del agua y mantener libres las entradas y salidas de aire.
La forma más sencilla de evitar molestias en balcones y fachadas
Si el goteo es normal pero molesta, la solución no es eliminar la condensación, porque forma parte del funcionamiento en calefacción. Lo correcto es canalizarla mediante un drenaje compatible, mantener una pendiente continua y evitar que el extremo del tubo quede expuesto a una zona donde pueda congelarse.
En una comunidad de propietarios también importa el lugar de descarga. El agua no debería caer sobre el vecino, la vía pública ni elementos de la fachada. Una pequeña adaptación del desagüe puede resolver un conflicto recurrente sin tocar el circuito frigorífico.
Mi criterio es claro: agua fuera, transparente y con calefacción estable suele ser normal. Agua dentro, hielo que no desaparece o pérdida de rendimiento ya no es una simple peculiaridad del invierno, sino una señal para revisar la instalación y el aislamiento.