Cuando el aire acondicionado empieza a dejar agua dentro de casa, el problema suele estar en la evacuación de los condensados y no en la cantidad de agua que produce el equipo. La bandeja puede rebosar por un desagüe obstruido, una mala inclinación, suciedad en los filtros o una avería del sistema de refrigeración. Aquí explico cómo localizar el origen, qué comprobaciones puedes hacer con seguridad, cuánto puede costar la reparación y cómo evitar que vuelva a ocurrir.
La mayoría de los goteos se resuelven revisando el desagüe y la bandeja
- Desagüe obstruido: es la causa más habitual cuando el agua cae por la unidad interior.
- Filtros sucios: pueden provocar hielo en el evaporador y un desbordamiento al descongelarse.
- Bandeja desnivelada o dañada: requiere ajustar la instalación o sustituir la pieza.
- Primera medida: apaga el aparato, corta la corriente y protege la pared y el suelo.
- Coste orientativo: un desatasco suele partir de unos 50-60 €, mientras que una reparación más compleja puede superar los 200 €.

Por qué gotea la bandeja de desagüe del aire acondicionado
En modo frío, la unidad interior extrae humedad del aire. Esa humedad se convierte en agua, cae sobre la bandeja de condensados y sale por un tubo hacia el exterior o hacia un desagüe doméstico. Si cualquiera de esos pasos falla, el agua busca otra salida y termina apareciendo en la pared, debajo del split o incluso dentro del falso techo.
El tubo de desagüe está atascado
Es el caso más frecuente. El polvo, el moho y una especie de lodo llamado biofilm pueden estrechar el conducto hasta impedir el paso del agua. También puede entrar un insecto o formarse un tapón en el extremo exterior, sobre todo cuando el tubo queda expuesto al sol y a la humedad.
Una señal bastante clara es que el equipo funciona con normalidad al principio, pero comienza a gotear después de varios minutos. Si al revisar el extremo del tubo no cae agua mientras el aparato está enfriando, el drenaje merece atención inmediata.
La bandeja está sucia, rota o mal colocada
Una bandeja con suciedad puede retener el agua alrededor de la salida, mientras que una grieta permite que se filtre antes de llegar al desagüe. En equipos antiguos también es posible que el plástico se haya deformado por el calor o que la unidad interior haya perdido su nivelación.
La inclinación debe favorecer el recorrido del agua hacia el desagüe. Si el split está inclinado hacia delante, el agua puede acumularse en el lado equivocado aunque el tubo esté completamente libre.
Los filtros están demasiado sucios o hay hielo
Cuando los filtros bloquean el paso de aire, el intercambiador interior puede enfriarse en exceso y formar hielo. Al apagar el aparato, ese hielo se derrite de golpe y la bandeja recibe más agua de la que puede evacuar durante unos minutos.
Si observas escarcha, hielo o una pérdida clara de potencia frigorífica, no conviene limitarse a limpiar la bandeja. Puede haber suciedad profunda, falta de refrigerante, un ventilador con problemas o una avería que debe diagnosticar un técnico.
El problema está fuera de la unidad interior
Una manguera doblada, una pendiente insuficiente o una unión mal sellada también pueden causar goteos. En instalaciones con bomba de condensados, la bomba puede estar bloqueada o averiada, algo habitual cuando el equipo está en un sótano, un local o una habitación sin salida cercana por gravedad.
Cómo localizar el origen sin desmontar todo el equipo
Antes de tocar nada, apaga el aire acondicionado con el mando y desconecta el circuito desde el cuadro eléctrico. Coloca una toalla o un recipiente bajo la unidad, pero no tapes el tubo de salida con una garrafa de cuello estrecho: si se llena, puede crear un nuevo tapón y hacer que el agua regrese al interior.
- Comprueba dónde aparece el agua. Si cae por la unidad interior, sospecha del desagüe, la bandeja o el hielo. Si sale de la unidad exterior en modo frío, puede ser condensación normal.
- Revisa los filtros. Sácalos, elimina el polvo y lávalos con agua templada si el manual lo permite. Deben estar completamente secos antes de volver a colocarlos.
- Observa el tubo exterior. Busca dobleces, aplastamientos, suciedad en la punta o agua estancada.
- Comprueba la pared y las conexiones. Una mancha localizada junto al pasamuros puede indicar una fuga en la manguera, no un problema de la bandeja.
- Deja descongelar el equipo. Si hay hielo, espera a que desaparezca por completo antes de volver a encenderlo.
Este diagnóstico visual suele separar un atasco sencillo de una avería que no merece experimentos. En mi criterio, la pista más útil no es la cantidad de agua, sino el momento en que empieza el goteo y el lugar exacto por el que sale.
Qué puedes limpiar y qué conviene dejar a un técnico
La limpieza de filtros es una tarea doméstica razonable y debería hacerse cada 2 o 4 semanas durante la temporada de uso intenso. En una vivienda con mascotas, obras cercanas o mucho polvo, conviene revisar su estado con mayor frecuencia.
Una limpieza básica del desagüe
Si tienes acceso sencillo al extremo del tubo, puedes retirar la suciedad visible y utilizar un aspirador de líquidos desde el lado exterior durante unos segundos. Esta operación ayuda a extraer el tapón sin empujarlo hacia la bandeja. Después, vierte solo el producto recomendado por el fabricante y comprueba que el agua fluya libremente.
No recomiendo soplar con la boca ni introducir alambres rígidos. El primero puede dispersar suciedad y microorganismos, y el segundo puede perforar la manguera o desprender una unión. Tampoco conviene echar lejía concentrada, desatascadores químicos domésticos o agua muy caliente sin confirmar que sean compatibles con los materiales del equipo.
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Cuándo detenerse
Solicita asistencia si hay hielo que reaparece, olor a refrigerante, cables húmedos, agua cerca de enchufes, una bandeja agrietada o un goteo que continúa después de limpiar filtros y desagüe. La manipulación del circuito frigorífico y la recarga de refrigerante corresponden a personal habilitado.
Una recarga de gas sin buscar antes la fuga suele ser dinero perdido. Si el equipo pierde refrigerante, volverá a fallar y puede trabajar con un rendimiento deficiente. También pediría un presupuesto por escrito si hay que desmontar la unidad, reparar el falso techo o cambiar una bomba.
Comparativa de soluciones según la avería
| Problema detectado | Solución habitual | Dificultad | Coste orientativo en España |
|---|---|---|---|
| Filtros con polvo | Limpieza y secado de los filtros | Baja | 0 € si lo haces en casa |
| Tapón en el tubo | Aspiración, limpieza y comprobación del recorrido | Baja o media | 50-150 € con técnico |
| Manguera doblada o suelta | Recolocación, sustitución o sellado de la unión | Media | 60-180 € |
| Bandeja rota o desnivelada | Ajuste de la unidad o cambio de bandeja | Media o alta | 100-300 € o más |
| Hielo recurrente | Revisión de filtros, ventilación y circuito frigorífico | Alta | 100-350 €, según la causa |
| Bomba de condensados averiada | Limpieza, reparación o sustitución de la bomba | Alta | 120-350 € |
Son cifras orientativas, porque cambian según la ciudad, el acceso, la marca y si el desplazamiento está incluido. Una limpieza profunda de un split puede situarse aproximadamente entre 80 y 180 €, pero sustituir una pieza o trabajar en altura eleva la factura.
Cómo evitar que vuelva a gotear
La prevención no exige desmontar el aparato cada verano. Lo que más resultado da es mantener limpios los filtros, comprobar el recorrido del desagüe y no dejar que el agua se acumule en un recipiente cerrado en el extremo del tubo.
- Limpia los filtros antes de iniciar la temporada y vuelve a revisarlos durante las semanas de mayor uso.
- Comprueba que el tubo mantenga una pendiente continua y no tenga bolsas donde pueda quedar agua estancada.
- Inspecciona la bandeja y el desagüe durante una limpieza profesional periódica, especialmente en equipos con varios años.
- Protege los tramos expuestos del tubo frente al sol y los golpes, sin reducir su diámetro ni estrangularlo.
- No mantengas el aire a temperaturas extremas durante horas. Una consigna cercana a 24-26 ºC suele ser más razonable para el confort y el consumo.
- Si el equipo se instala en un lugar sin caída suficiente, valora una bomba de condensados correctamente dimensionada.
El aislamiento también importa. Cuando una tubería fría queda sin aislamiento o con el recubrimiento deteriorado, puede condensar agua por fuera y dar la impresión de que la bandeja pierde. En ese caso, limpiar el desagüe no resolverá el problema: hay que rehacer el aislamiento con un material adecuado y sellar bien las uniones.
Qué hacer hoy si el agua ya está cayendo
Apaga el aparato y protege las superficies para limitar los daños. Revisa filtros, hielo, tubo y posibles dobleces, pero evita volver a encenderlo repetidamente para comprobar si “se arregla solo”. Cada ciclo puede añadir más agua a una pared, un techo o una instalación eléctrica cercana.
Si el agua sale por la unidad interior, no lo consideres un funcionamiento normal. En cambio, unas gotas de la unidad exterior durante el modo frío pueden ser normales, y en modo calor la unidad exterior puede expulsar agua durante el desescarche. La diferencia está en el punto de salida y el modo de funcionamiento.
Cuando el atasco es accesible, un profesional suele resolverlo en una visita. Si el goteo procede de una bandeja deformada, una bomba o un problema frigorífico, pedir un diagnóstico completo evita cambiar piezas al azar y ayuda a decidir si reparar el equipo sigue siendo rentable.
La bandeja de condensados es sencilla, pero protege mucho más que el propio aire acondicionado: evita humedades, malos olores, manchas y daños en la vivienda. Una revisión temprana suele costar bastante menos que reparar un techo o una pared afectada por agua durante semanas.